Nrf2Science

¿Cómo puede la Nrf2 beneficiarlo?

  • Reparación de ADN
  • Antiinflamatorio
  • Prevención de enfermedades cardiovasculares
  • Prevención de la diabetes
  • Prevención del Alzheimer
  • Prevención del cáncer
  • Envejecimiento en retroceso de la piel

¿Qué es el esfuerzo celular?

El esfuerzo celular es un daño microscópico a las células. Puede no sentir los efectos del esfuerzo celular hasta que sea demasiado tarde. El esfuerzo celular es el daño microscópico a nuestras células causado por los radicales libres que interrumpen la función normal. Los investigadores han asociado el esfuerzo celular con efectos potencialmente negativos en el cuerpo humano.

El esfuerzo celular es inevitable y surge a partir de moléculas solitarias e inestables llamadas radicales libres. Los radicales libres tienen un par de electrón no satisfecho y deambulan en el cuerpo en búsqueda de otros componentes y moléculas de las que pueden capturar electrones para estabilizarse. Cuando los radicales libres roban electrones de otras moléculas, la molécula atacada se convierte en radical libre, comenzando una reacción en cadena que puede dañar células, proteínas y ADN.

Algunas veces, el cuerpo fabrica deliberadamente radicales libres para neutralizar virus y bacterias. Pero a menudo se crean inadvertidamente a través de fuentes externas como oxígeno, humo del cigarrillo, contaminación y radiación. La actividad física o ejercicio, comer e incluso respirar pueden producir radicales libres. Sin importar de dónde vienen, los radicales libres colisionan violentamente con las células en funcionamiento y pueden dañarlas hasta el punto en que dejan de funcionar. El esfuerzo celular ha sido el sujeto de cientos de miles de estudios y publicaciones de investigación. También se han vinculado a cientos de enfermedades.

Desafortunadamente, no existe nada que podamos hacer para detener completamente su producción. La buena noticia es que el cuerpo está equipado con antioxidantes para desintoxicarlo. La SOD y otra enzima llamada catalasa, junto con la glutationa, se dispersan para eliminar los radicales libres y lo hacen con mucho éxito. No obstante, a medida que envejecemos, el cuerpo produce menos de estos antioxidantes y más radicales libres. Los resultados de este desequilibrio pueden ser graves. Cuando los radicales libres avasallan la baja producción de enzimas antioxidantes, se produce el esfuerzo oxidante.

¿Qué hace el esfuerzo oxidante?

Demasiados radicales libres dañinos, o demasiados pocos antioxidantes protectores, pueden infligir caos en las membranas celulares, mitocondriales y ADN, causando daño al tejido y una amplia gama de enfermedades, que incluye cáncer, fatiga crónica, diabetes, artritis y enfermedad coronaria. Durante más de 50 años, los científicos han sabido que el proceso de envejecimiento está vinculado a moléculas de oxígeno altamente reactivas producidas durante el metabolismo normal. Estas moléculas de oxígeno, llamadas con frecuencia “radicales libres” o “especies de oxígeno reactivo” (ROS, por su sigla en inglés) pueden causar daño a las estructuras celulares en todo el cuerpo. Las membranas celulares son particularmente vulnerables al daño oxidante, el ADN (material genético) y la mitocondria (donde las células generan energía) y el daño a estas áreas vitales a menudo significa que las células no pueden funcionar correctamente.

El esfuerzo celular puede agilizar más su envejecimiento que lo que normalmente se esperaría. Esto se observa en su piel: el esfuerzo celular puede causar más arrugas, causa irrigación, inflamación y enrojecimiento de la piel y puede llevar al cáncer de piel. En el cuerpo, el esfuerzo celular está vinculado a la enfermedad cardiovascular, Alzheimer, cáncer y otras enfermedades que amenazan la vida.

¿Qué es la Nrf2?

En el mismo centro de nuestra secuencia celular protectora hay una proteína llamada “Nrf2” que sirve como “regulador maestro" de la respuesta antioxidante del cuerpo. Podría pensar en la Nrf2 como un “termostato” dentro de sus células que sienten el nivel de esfuerzo oxidante y otros estresantes y enciende los mecanismos internos protectores.

Después de haberse identificado la Nrf2, un frenesí de descubrimientos científicos comenzó a demostrar cómo la Nrf2 también regulaba los genes involucrados en la producción de un amplio rango de enzimas antioxidantes (incluyendo SOD, glutationa y catalasa) y genes de desintoxicación o de “respuesta al esfuerzo”. Estas secuencias protectoras están involucradas en áreas aparentemente no relacionadas de la salud a partir de la función inmune hasta la optimización de tejidos para la función cognitiva, pero todas comparten en común el “cambio” de la Nrf2 que permite que las células se protejan de desafíos tanto internos como ambientales externos. En efecto, la activación de la Nrf2 permite que nuestras células se vuelvan nuestra propia “medicina” para ayudarnos a sobrevivir y desarrollarnos en situaciones estresantes.


¿Cómo funciona la Nrf2?

Cuando está activada, la Nrf2 pone en marcha la producción de antioxidantes específicos que el cuerpo necesita para luchar contra el esfuerzo celular con efectividad. Ciertos fitoquímicos (turmerico, ashwagandha, acopa, té verde y cardo) activan en forma sinergística a la Nrf2. Al activarse la Nrf2 crea un efecto en cascada que resulta en la producción de varios antioxidantes muy poderosos. Estos antioxidantes hacen una labor mucho mejor al combatir el esfuerzo celular que la fuente dietaria, vitamina o fitoquímica individualmente. Varias enzimas antioxidantes, incluyendo superóxido dismutasa (SOD), glutationa y catalasa, se activan a través de la secuencia de Nrf2. Muchos científicos creen que la activación de la Nrf2 es el "futuro" de la protección celular y la promoción de la salud. Esta base de la Nrf2 que se activa de manera natural "resuelve" el problema del esfuerzo celular que es una manera fundamentalmente diferente de recuperar el equilibrio en el cuerpo.